(NO) Queridos lectores, hoy les vengo a contar una noticia super-mega-ultra impactante, estoy de cumpleaños. Pues bien, el día comenzó de manera muy extraña. Me levante temprano, me duche, vi unas revistas pornográficas -broma sé que me molestarán, pero bueno yo soy el idiota que lo escribe-, desayuné, me cepillé los dientes, me despedí de mi padre, fui a tomar "el micro" (así se debe decir según la RAE). ESPEREN, llegué temprano al colegio, sí, cinco minutos antes del toque de campana, pero ¿por qué?. La cosa es que baje al auditorio que queda en el subsuelo, dejo mis cosas. Un compañero me saluda, sí, porque ustedes saben, soy popular, todos me conocen y obviamente todos querían saludarme, soy el centro de atención, el hoyo del queque, así no más son las cosas, que lástima que tú, sí tú, lector desconocido, no seas así.
Después de eso subí al primer piso, (ahora es cuando comienza la acción), de repente veo carabineros con armas extremadamente grandes, escucho gritos de gente llorando, tirándose al suelo, revolcandose como cerdos en estiércol (le estoy poniendo un poco, no fue tan así, pero este es mi blog y cuento las cosas a mi manera), mientras yo en un estado bastante bohemio, preguntando, ¿por qué esta reacción tan incivilizada?, pues bien, escucho que hay bombas en el colegio ¿QUÉ? bombas en mi amado colegio, esto no puede ser (con voz de "delfin"). Avancé rápido intentado encontrar la salida, cuando de improviso recuerdo en el plan humanista esta el proyecto del diario virtual entonces me dije "esto será una gran noticia, los imbéciles mal nacidos que llamaron por el aviso de bombas buscan esto, hacer noticia". Tuve la necesidad imperativa de ir a buscar mi cámara, corrí, hasta el subsuelo, pero lo habían cerrado, me desmorone, me tiré a un lado como un pobre imbécil, los inspectores me recogieron, comenzaron a golpearme, me dijeron que debía comportarme, porque soy un alumno de la "Academia Iquique".
Después de aquél momento, recordé que mi compañera mi gran compañera karen alias Rosse tiene un celular último modelo con una cámara digital de muchos pixeles, la empiezo a buscar para pedirle el celular y poder congelar el tiempo, para el maldito diario. La encuentro, se lo pido, saco algunas fotos, y al final mi compañeros me saludaron, hicieron algunas bromas, obviamente me dijeron que yo lo hice. Pero bueno también bromeé, diciendo que el dueño del colosal colegio se había puesto a llorar y a rezar para que no le ocurriera nada a su establecimiento. Si bien el día fue extraño, quién iba pensarlo, casi muero en mi cumpleaños, "casi" tengo clases, "casi" no saco fotos y así fue mi primer día con sweet sixten.
Nota: Algunas partes fueron omitidas porque no quería hacer una historia tan extensa.
Algunos aspectos fueron exagerados para producir un mayor dinamismo en el relato.
Si "el dueño del colosal colegio" lo leyese, nótese que era una broma.
martes, 8 de abril de 2008
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